El cartel de hoy está en mi casa,me lo regaló mi amiga Ingrid (⭐️) por mi cumpleaños,es un original y fue una sorpresa que me hizo mucha ilusión.Por cierto,he de comprar cinta de doble cara especial y pegarlo con cuidado al fondo para cuadrarlo bien.
(Es muy bonito.Siento que la fotografía no le haga justicia y que se refleje la ventana,etc,pero está en una pared de la escalera y he hecho la foto como he podido apoyada en la barandilla para no acabar rodando escalones abajo aggg).
Y vaya peliculón.
Qué foto!!
La gata sobre el tejado de zinc (la censura española de la época eliminó la palabra "caliente" al final del título) es un melodrama clásico sobre la condición humana en el ámbito de unas relaciones familiares asfixiantes.
Aquí nadie se salva,padres,hijos,hermanos,esposas,maridos,cuñados...
Codicia,frialdad,envidia,amor complicado,mentiras,frustración...la atmósfera es muy espesa en la mansión sureña donde se reúnen todos para celebrar el cumpleaños del patriarca,enfermo terminal.
Richard Brooks dirigió en 1958 esta adaptación de la novela homónima de Tennessee Williams.
La película difiere del texto de Williams en que enmascara el tema de la homosexualidad del protagonista (la censura del Código Hays era estricta al respecto) y en el final,radicalmente diferente.
Parece que esto al escritor no le hizo ninguna gracia,tampoco que eligieran a Liz Taylor para el papel de Maggie (él quería a Vivien Leigh).Lo que le encantó fue la interpretación de Paul Newman en el papel del atormentado Brick.
El reparto en mi opinión es el perfecto para los personajes.
Newman se sale de la pantalla.
Liz Taylor es una gata sureña.
Burl Ives está espectacular en el papel del abuelo.Espléndida como su mujer : Judith Anderson.
Y Madeleine Sherwood y Jack Carson bordan a los cuñados trepas y repelentes.
Aquí un momento distendido del rodaje con Paul Newman y Burl Ives.
Otro momento de descanso con los "cuñados".
Madeleine Sherwood es posiblemente una de las cuñadas más odiadas de la historia del cine,su personaje es realmente odioso.Y desde luego los departamentos de vestuario y peluquería contribuyeron a que su aspecto fuera grimoso también.
Newman se pasa prácticamente toda la película con el copazo de whisky en una mano y la muleta en la otra.Una especie de objetos metafóricos de su debilidad y necesidad de ayuda para valerse por sí mismo.
Precisamente desde su autodestrucción irá destapando las cajas de los truenos,una a una...
Liz Taylor compone una Maggie-gata con mucha fuerza.
Aquí la vemos en pleno apogeo,monstruos cuellicortos incluidos (sus insoportables sobrinos).
Si no habéis visto la película dejad de leer a partir de aquí o conoceréis de antemano el final...
Ya os hablé de la
escena final en una entrada que se llamaba
Cierra la puerta y en la relacionaba este final con el de la película
El secreto de sus ojos.
El final de la novela es amargo,como lo es el recorrido previo de esta historia.
En el film la trama da un vuelco y acaba con un beso,nunca mejor dicho,de película.
Rodado con una coreografía perfecta y una mirada de Paul Newman que quita el sentío...
Un beso de cine,
Carmen.